La fiesta de Moros y Cristianos, homenaje a la convivencia entre culturas, nace como rememoración de la etapa de poderío musulmán en la Península Ibérica y de las batallas que fueron alternando el poder entre musulmanes y cristianos. En algunas zonas costeras, con la fiesta se recuerda la lucha contra piratas berberiscos de los siglos XV, XVI o XVII.
Aunque antiguamente tenían lugar prácticamente en toda la Península (con una posterior pérdida o derivación en siglos posteriores), hoy en día y de un tiempo a esta parte están viviendo un crecimiento espectacular, con celebraciones en distintas ciudades y pueblos españoles del Sureste peninsular, como la Región de Murcia, Castilla-La Mancha, Andalucía Oriental y especialmente la Comunidad Valenciana, sobre todo en la provincia de Alicante, donde en la actualidad se concentran el mayor número de ciudades y poblaciones que celebran este tipo de festejos. También se celebra en algunas ciudades de Cataluña, Mallorca y Aragón.
La fiesta
Es una de las celebraciones más genuinas dentro del amplio y rico compendio de celebraciones festivas de gran arraigo y tradición en toda España. Esta fiesta tiene un origen y una base profundamente religiosa, que se ha ido enriqueciendo a la vez con un claro componente lúdico, existente en cualquier festividad. Sin embargo, es su componente teatral y representativo de la Historia lo que la hace única en su género. La invasión y dominación musulmana en la Península Ibérica durante varios centenares de años dejó una gran huella en la sociedad medieval española, que no terminó con el final de la Reconquista de los reinos cristianos a finales del siglo XV. El Sin embargo, con el paso de los siglos, las poblaciones que celebraban Moros y Cristianos fueron enriqueciendo y moldeando esta representación histórica adaptándola a hechos históricos locales o a otros hechos históricos acaecidos a lo largo de los siglos pasados de especial relevancia social, como las campañas contra los piratas turcos o berberiscos en los siglos XV, XVI y XVII en las costas valencianas o la toma de Tetúan por parte del ejército español a mediados del siglo XIX, que supuso un renacimiento de la cometida histórica y cultural en relación con el mundo árabe, dando lugar a un renacer de distintas e interesantes nuevas tradiciones y costumbres alrededor de esta fiesta que contribuyeron a expandirla todavía más por gran parte del territorio español y a considerarla cada vez más como una fiesta de referencia cultural en toda España.
Es, quizá, el siglo XX el que dará testimonio de una mayor expansión de la Fiesta, especialmente tras la Guerra Civil. La expansión geográfica y la imitación de los modelos de fiesta de referencia en el mundo morocristiano hará que algunas de las poblaciones con mayor tradición y pujanza en la fiesta se afiancen como referentes nacionales e incluso internacionales.
Es el caso de Alcoy, en Alicante, cuya fiesta está declarada de Interés Turístico Internacional desde 1980, o Caravaca de la Cruz, en Murcia, que lo fue en 2006; Ontinyent, en Valencia, o Banyeres de Mariola, Cocentaina y Villena en Alicante, declaradas de Interés Turístico Nacional, al igual que las de Caudete (Albacete). Otras poblaciones de referencia son Caravaca de la Cruz, en Murcia, declarada de Interés Turístico Internacional o Villajoyosa, en Alicante, cuyo acto del desembarco también está declarado de Interés Turístico Internacional. Otras poblaciones con gran tradición en esta fiesta son: Muro del Alcoy, Bocairent, Ibi, etc.
Fuente: Wikipedia



Fiestas de Moros y Cristianos

