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La Semana Santa

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“Quien para la Palma no estrena nada, no vale nada”. Este refrán español bien simboliza lo interiorizada que está la fe cristiana en la cultura española. En realidad, el dicho popular se refiere a que durante el domingo de Ramos o el de Pascua –que se disputan el honor de marcar el inicio de la primavera- muchos aprovechan la oportunidad para estrenar el atuendo estival.
Más allá de que los siglos hayan cambiado la percepción y la actitud del pueblo español hacia esta celebración y sobre la fe cristiana en general, hay aspectos profundamente arraigados en el imaginario popular, que hacen de las fiestas de Semana Santa una oportunidad única para presenciar estos simbólicos actos de fe, pero sobre todo capaces de emocionar –por la manera en que los vive la gente- aún a aquellas personas que no profesan la fe cristiana.

Días y semanas
La Semana Santa es una celebración anual cristiana que conmemora los últimos días de Jesús. Comienza el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección y en este período se representan mediante actividades litúrgicas la pasión, muerte y resurrección.
En algunos lugares, la semana comienza el viernes anterior, denominado Viernes de Dolores.
Antes de la Semana Santa propiamente dicha, tiene lugar la cuaresma, que culmina con la Semana de Pasión: el Jueves Santo (celebración de la eucaristía) y el Viernes Santo (crucifixión de Jesús). Culmina con la Vigilia Pascual, que va del Sábado Santo al Domingo de Resurrección. Estos son los días más importantes de la celebración.
La Semana Santa en Alicante
Procesiones, cofradías y penitentes
Las procesiones son quizá la manifestación de fe más importante de esta celebración. Son organizadas por grupos denominados cofradías (compuestas a su vez por hermandades) que portan sus respectivos pasos: imágenes religiosas de la pasión de Cristo, aunque también pueden ser de la Virgen o de santos.
A veces, quienes cargan estos pasos son los nazarenos o penitentes, que suelen llevar gorros cónicos -cuyo nombre puede variar según la región- y una túnica del color que identifique a la hermandad.


Andalucía, tierra de procesiones
La Semana Santa en Andalucía es una de las expresiones más genuinas del sentir cristiano andaluz. Con múltiples facetas, es posible realizar muchas visiones diversas, desde la más estricta ortodoxia, hasta una visión meramente cultural.
Durante la Semana Santa, las cofradías realizan procesiones, que consiste en salir con un cortejo organizado, que comienza habitualmente con la cruz de guía, flanqueada por faroles, y continua con filas de penitentes o nazarenos con luz (normalmente cirios). En el cortejo suelen figurar dos pasos o tronos, uno con un momento de la pasión de Cristo, y el otro con la Virgen, madre de Dios, bajo palio. Cada uno de estos pasos suele llevar música, salvo que sean de silencio. En algunas cofradías suelen ir mujeres vestidas de mantillas.
Están catalogadas 3 Semanas Santas de interés turístico internacional, las de Málaga, Granada y Sevilla. De interés turístico nacional la celebración de la Semana Santa en 63 municipios andaluces, así como 13 fiestas relacionadas con la Semana Santa de municipios repartidos por toda la geografía andaluza. Sin embargo, el 17 de julio de 2006 el gobierno andaluz declaró de forma general a la Semana Santa de Andalucía como fiesta de Interés Turístico de Andalucía debido al fenómeno cultural que desempeña con características comunes y unitarias que la singularizan respecto a otras y por ser un importante elemento dinamizador de la actividad turística de Andalucía.

En Castilla y León
La Semana Santa en Castilla y León es, como en muchas otras Comunidades Autónomas españolas, una importante manifestación cultural y popular que gira en torno a la celebración religiosa cristiana de la Semana Santa. De gran variedad en cada una de las provincias, algunas como la de Valladolid son destacadas por el enorme valor artístico de las tallas procesionadas; otras, como la de Zamora, por su enorme recogimiento, y todas, en general, por su carácter sobrio y generalmente austero, que refleja un carácter abiertamente distinto en comparación con ejemplos quizá más conocidos, como el andaluz.
Por otra parte, la Semana Santa constituye, en Castilla y León, uno de los principales reclamos turísticos, que consiguen año a año atraer a decenas de miles de turistas, que llegan llamados por el carácter único de estas celebraciones. Como reflejos de su importancia, cinco de las celebraciones de Semana Santa castellanoleonesas han alcanzado la máxima distinción posible, logrando para ellas la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional: es el caso de la Semana Santa de León, Medina de Rioseco, Salamanca, Valladolid y Zamora.
Otras tres ciudades (Palencia, Ávila y Medina del Campo) gozan del distintivo de Interés Turístico Nacional.
La Semana Santa en Alicante
Ruta del tambor y el bombo
En las comarcas del Bajo Aragón, Andorra-Sierra de Arcos y Bajo Martín (todas dentro del Bajo Aragón Histórico), en España, existen nueve localidades pertenecientes a la provincia de Teruel, en las que se puede seguir en Semana Santa una ruta excepcional por el modo especial que tienen de celebrar esos días la Pasión de Cristo. Es una costumbre procedente probablemente de alguna ceremonia ancestral, aunque históricamente se dice que proviene de la Edad Media, cuando los caballeros de las Órdenes Militares trajeron a estas tierras esos dos instrumentos de percusión.
La tradición consiste en empezar a tocar el bombo y el tambor (Romper la Hora) el Jueves Santo o el Viernes Santo, a una hora determinada. Este comienzo se llama "romper la hora", y se inicia en casi todos los pueblos el Jueves Santo a las 12 de la noche mientras que en Calanda es a las 12 del mediodía del Viernes Santo; también hay un toque particular y un color distinto para las túnicas de cada pueblo. El Romper la hora se inicia inmediatamente después de una señal especial que se da en la plaza del Ayuntamiento. Desde ese momento el estruendo acompasado de tambores y bombos no cesa hasta el Sábado Santo a las dos en punto de la tarde, momento en que el silencio es expectante, y para que esto sea posible, los tamboreros se van turnando.
Hasta la década de 1980 sólo podían tocar el bombo o el tambor los hombres. A partir de esa fecha más o menos, las mujeres se han ido incorporando progresivamente, no quedando en este momento ningún pueblo de la ruta donde las mujeres no puedan tocar libremente. Cuando una cuadrilla de tamboreros se encuentra cara a cara en la esquina de dos calles, paran la marcha y siguen tocando cada vez con más fuerzas, como si iniciaran un "duelo a tambor" que puede durar hasta más de una hora.
La Semana Santa de los pueblos que se incluyen en la Ruta del Tambor y el Bombo del Bajo Aragón fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en noviembre de 2005, a excepción de en la villa de Híjar que fue declarada como tal en el año 1980, 25 años antes que cualquier otra localidad de la ruta, ya que es esta la mas antigua en la celebración, puesto que aparece en los escritos del siglo XII encontrados en el archivo ducal y regida por la orden Pauliana, antecesora de la orden Franciscana, su dataje real es anterior en más de 200 años a la de Alcañiz y 5 siglos antes de la semana santa de Calanda dada a conocer por Buñuel en sus películas.
Fuente: Wikipedia

 

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